2.- El entusiasmo por fundar una asociación del Budo

 "Un día de otoño de 1968, sucedió algo que, al igual que el primer encuentro con Tomiki-shihan, dejó una fuerte huella en mí. Me dijo: 'Nariyama, ¿me ayudas mañana?'. Yo no llevaba mucho como capitán del club de aikido, por lo que no esperaba aquella petición tan repentina, y me puse algo nervioso. No obstante, el hecho de que otros estudiantes de las universidades de Waseda y Seijo también habían sido convocados, me tranquilizó. Así que fui, convencido de que no sería algo tan importante.

  Llegado el día, le acompañé a un centro de convenciones, no muy lejos de la estación de metro de Kudansha, de camino al Budokan de Japón. Al llegar, echamos un vistazo alrededor y me sentí algo incómodo al ver que no había otros estudiantes por allí. La reunión fue toda una sorpresa para mí, ya que asistieron muchas de las personalidades importantes del budo en Japón. Se respiraba un ambiente extraño.

 Poco después llegó Tomiki-shihan, cambiado y listo para la práctica. Me dijo que hiciese las caídas en su lugar, y me puse frente a él sin saber qué me esperaba y sin haber ensayado. Al poco rato, comenzó la exhibición, que consistió en una comparación de técnicas de judo y aikido. Las técnicas fueron ejecutadas con dureza y a mi me pilló por sorpresa su tremendo vigor. En kote gaeshi y algunas otras técnicas, al proyectarme, me dejó a mi propia suerte. Además, no había tatami en el suelo, que estaba simplemente cubierto por unas cuantas capas de esterilla. Lo pasé bastante mal, al golpear con la cabeza y caer sobre mis hombros repetidamente. Toda mi experiencia en judo y aikido no era nada comparada con la severidad de sus técnicas en aquella ocasión.

 Mucho después, supe que tras aquella reunión, Shihan ejerció de vicepresidente en el comité que fundó la Asociación Japonesa del Budo."

Nariyama, T. (2014-2018). 富木謙治師範の教え: 技と心. Osaka, JP.: Shodokan Aikido Federation. Recuperado de https://shodokanaikido.com          Anterior    Enseñanzas     Siguiente