Kōhō Ukemi

Esta caída se utiliza cuando se es empujado hacia atrás. Es una de las más comúnmente utilizadas y de las primeras a aprender.

Es particularmente importante cuando se hace esta Ukemi aprender a evitar un daño en la cabeza o en la columna vertebral. Para proteger la cabeza se debe pegar la barbilla al esternón, evitando que, al caer hacia atrás, se golpee el tatami  mientras se rueda. Para proteger la columna vertebral, es necesario sentarse completamente sobre el talón con el cual se dará un paso hacia atrás (o ambos talones cuando se realiza la caída de forma más pausada) antes de rodar. El objetivo de esta práctica es realizar estos movimientos sin pensar.

 

Paso 1 - Supino (Tumbado boca arriba)

 Para comenzar, se ha de tumbar con las rodillas flexionadas y los pies separados. Es importante apoyar el mentón en el torso, por lo que se ha de levantar la cabeza del tatami. En este punto se extienden los brazos en el frente cruzados.

Manteniendo los brazos extendidos, se han de llevar a ambos lados del cuerpo y golpear el tatami con el brazo completo y las palmas de las manos al mismo tiempo. El ángulo entre cada brazo y el cuerpo debe ser alrededor de 40˚. 

Una vez se ha golpeado el tatami, rápidamente se llevan los brazos hacia la posición inicial.

 

Paso 2 - Sentado.

Desde una posición de sentado con los pies juntos y las piernas rectas, se debe rodar llevando el mentón hacia el esternón, redondeando la espalda, doblando las piernas y llevando las rodillas hacia el pecho.

Cerca de el final de la caída, se deben extender las piernas y elevar las caderas. Al final de la caída, los hombros deben estar en contacto con el tatami, el mentón en contacto con el pecho y el cuerpo recto con los pies ligeramente delante de la cabeza.  Cuando el cuerpo vuelve hacia abajo en el movimiento inverso, se regresa a la posición inicial.

 El movimiento completo desde el comienzo hasta el final se realiza suavemente usando la inercia de rodar para elevar las caderas. Se recomienda practicar únicamente el rodar para comenzar y luego añadir el movimiento del brazo para golpear el tatami como en el Paso 1. Esto se realiza cuando las escápulas entran en contacto con el tatami, permitiendo a los brazos caer hacia los lados de forma natural con el ritmo de la caída. Mover los brazos demasiado pronto aumenta el riesgo de sufrir lesiones en los hombros y, hacerlo más tarde puede hacer la caída poco efectiva.

 

Paso 3 - Agachado

Esta etapa de la caída es similar a la anterior, pero la posición de inicio debe ser modificada. Se comienza en una posición agachada o de cuclillas llamada sonkyo: equilibrado sobre los dedos de los pies con las rodillas separadas, el torso recto y las manos apoyadas en las rodillas. En este punto, ha de llevarse las rodillas juntas y acurrucarse. El siguiente paso es rodar hacia atrás manteniendo el mentón sobre el esternón.

Cuando la caída está a punto de terminar, se han de levantar las piernas y elevar las caderas. Finalmente, los hombros han de estar en contacto con el tatami, el mentón conectado con el tórax  el cuerpo recto con los pies ligeramente adelantados a la cabeza. Cuando el cuerpo vuelve a bajar, se deben realizar los movimientos inversos para acabar en la posición inicial. Pueden utilizarse las manos para levantarse en la posición de sonkyo si fuera necesario. 

Primero ha de practicarse únicamente la caída rodando, para luego añadir el golpe con los brazos en el tatami como en el Paso 2.

 

Paso 4 - De pie

El paso final comienza desde una posición de pie. Sin mover los pies, de arquearse la espalda hacia atrás tanto como sea posible, llevando la barbilla hacia el pecho. Cuando se alcance el límite, se ha de dar un paso hacia atrás, llevar los pies juntos e inmediatamente encorvarse a la posición de cuclillas y continuar la caída sin detenerse como en el Paso 3.

Cuando el cuerpo llega abajo, al final de la caída, se han de hacer los movimientos inversos para volver ala posición de cuclillas, luego de pie y dar un paso hacia adelante para llegar a la posición inicial. Es posible utilizarla mano para levantarse en cuclillas si es necesario.

De nuevo, tras dominar la caída, se debe añadir el golpe en el tatami con la mano, cuando la caída sea suave y se haya ganado confianza. Desde aquí, se pueden comenzar a practicar caídas siendo empujado; siempre comenzado despacio y gradualmente conseguir velocidad e intensidad al conseguir mayor habilidad y confianza.

 

Nariyama, T. (2010), Basics. Aikido Randori (pp. 49 - 52). Osaka: Shodokan.